Campamento de verano
Fue una experiencia excelente para mis hijas en el Campamento Atalaya. Estuvieron una semana llena de actividades dinámicas y divertidas: les encantó la escalada, las canciones, hacer pizza y, por supuesto, la piscina. El equipo de trabajo es maravilloso: simpáticos, atentos y siempre con el bienestar y la felicidad de los niños en el centro. Me sentí muy tranquilo con el cuidado y la atención que recibieron. Aunque el español no es la primera lengua de mis hijas, el equipo fue muy comprensivo y las integraron de forma natural, lo cual agradezco mucho. Las instalaciones y el entorno son preciosos, con una infraestructura mágica rodeada de naturaleza. Mis hijas quedaron fascinadas con la experiencia y tristes de que haya terminado… ¡ya quieren volver el próximo año! Lo recomiendo 100% a otras familias.